DISCURSO ACTO 25 DE MAYO por Roxana Jesús.
Hace 200 años nacía la Patria en un lugar muy distinto al paisaje que nosotros conocemos hoy. Esa aldea con calles de piedra y barro que rodeaban al Cabildo, estaba celosamente custodiada por el Río de la Plata, ese río manso de aguas claras que “hoy” está solo y ya no espera a los niños, a la hora de la siesta, ese río que ya no espera a las persistentes lavanderas ni a los pescadores solitarios. ¡Qué lejos quedaron aquellos que encendían las velas! Cuando la tarde cerraba de a poco sus ojos para descansar hasta la otra jornada. ¿Y los vendedores ambulantes? 200 años pasaron y aún hoy los seguimos viendo, con otras caras, otro aspecto, recorriendo calles, vendiendo distintas mercaderías. A 200 años del nacimiento de una Nación nueva, independiente y con fines exclusivamente destinados al bienestar de su gente, me viene a la memoria el Gral. Manuel Belgrano, muy apenado y sumergido en la pobreza, el creador de nuestra Bandera, vocal de la Primera Junta, sus últimas palabras fueron: ¡Ay, Patria mía! Cómo quién se lamenta por lo insalvable, por lo que vendrá o por lo que no pudo ser. ¿Y nosotros, qué hacemos nosotros por la Patria? ¿Qué hacen los que tienen el poder de tomar decisiones? Los que tienen la responsabilidad de que todas las calles tengan asfalto y luz; que hombres y mujeres puedan gozar de un trabajo digno y dejen de ser ambulantes; que nuestros hermanos, en muchas provincias, aquellos descendientes, herederos de los pueblos originarios no vivan al costado de la “civilización”, sin salud, ni educación, sin esperanzas. Imitemos entonces a esos hombres que hicieron grande nuestra Patria, ¿saben por qué?, porque debe seguir cumpliendo años, a quienes estuvieron presentes antes y después de esta Revolución, por ejemplo a los que lucharon en las invasiones inglesas o a los pequeños gigantes de Malvinas. Todos los años celebramos el aniversario de la Revolución de Mayo pero este año en particular, al cumplir 200 años de dicha gesta, es casi imposible no hacer un balance sobre éstos, que aún, jóvenes años para una Nación, se encuentran colmados de momentos trágicos y gloriosos. La guerra de la Independencia y como contrapartida las guerras civiles que azotaron el territorio, las dictaduras y los que dejaron su vida en el Proyecto de la Organización Nacional. La corrupción que nos persiguió a través de décadas y los hombres que fueron capaces de pensar un “País” grande, con inclusión social, con ascenso social, una país de oportunidades. Esta bendita geografía, regalo de Dios, habitada por los hombres de buena voluntad, que alguna vez soñaron para ellos, sus hijos y sus nietos un destino mejor, no admite gente revolviendo la basura ni empujando carros por las calles a casi 30 años de democracia. La paradoja es que un país tan joven y tan lejano de los países centrales, capaz de crear genios como Borges, Mujica Lainez, Piazolla, el Dr. Favaloro y tantos otros en diferentes disciplinas como el arte, el deporte, no pueda tener una clase política acorde a las circunstancias. Quizás sea nuestro deber como docentes, procurar que las nuevas generaciones se eduquen en la solidaridad, en la honestidad, en el altruismo, en la capacidad de decisión para que ellos sean los futuros hombres que terminen la obra que los hombres de la Revolución de Mayo, hace ya 200 años comenzaron. ¡Qué así sea! |
DISCURSO ACTO 25 DE MAYO por Adriana Acenarro.
Autoridades, Docentes, Padres, Alumnos. Querida comunidad educativa: Hoy nos encontramos aquí reunidos para adherir a los festejos de la Revolución de Mayo hecho ocurrido el 25 de mayo de 1810. Cuando un pueblo toma la iniciativa de encarar un proyecto que implicará la transformación total de su vida, dos ingredientes se hacen necesarios; valor y decisión. Valor para llevar a cabo una empresa que pone en riesgo la seguridad de un estilo de vida… y decisión para actuar con firmeza en las situaciones extremas. Para los criollos esa situación se produjo en mayo de 1810. Y es a partir de ese momento que el país se plantea dejar de ser colonia para formar una verdadera Nación bajo la guía de ilustres figuras con grandes cualidades: *El valor y las estrategias militares desplegadas por Cornelio Saavedra. *La pasión democrática del abogado y periodista Mariano Moreno. *La decisión del doctor en leyes Juan José Paso. *La valentía y la inteligencia del multifacético Manuel Belgrano. *La sabiduría del político Juan José Castelli. *La consagración total del sacerdote Manuel Alberti *La vocación republicana del militar y político Miguel de Azcuénaga. *La visión emprendedora de Domingo Mathew y Juan Larrea. Es nuestro deber, asumir el rol protagónico que nos corresponde en la historia actual de nuestro país y recoger la herencia de estos hombres grandes patriotas que construyeron un horizonte posible, a pesar de sus diferencias. Se cumplen doscientos años del comienzo de esta emancipación; emancipación de muchas sociedades americanas… Levantemos la autoestima del pensamiento nacional latinoamericano, y desde Argentina volvamos a plantear temas como el federalismo, las relaciones comerciales con otros continentes, la modernización , la industria, el campo, la ciencia, la tecnología y la educación en valores…; ejes fundamentales para una Patria grande y soberana. Refundemos este Bicentenario con una mirada restauradora con vistas a un futuro no de nostalgias sino de valor y esfuerzos con cara a la prosperidad.- |
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